El resumen
Las hogueras
por Concha Alós
Premio Editorial Planeta 1964
Barcelona: Popular Planeta, 1976
Los personajes principales
1) Sibila Strokmeyer – Es una mujer desilusionada desde una edad joven cuando su padre le nombró “reina de belleza […] un sol, una joya. La niña más bonita del mundo… [una] hija [que] nunca trabajará (183).” Cuando su padre muere de modo inesperado, ella se sienta totalmente pérdida, pero sigue creyendo con firmeza, aunque irracionalmente, que es muy especial. Llega a ser modelo parisiense, el cual es una carrera que le proporciona más atención superficial que sólo perpetuán sus ilusiones grandiosas. Busca el amor de un hombre por todas partes. Cree que lo encuentra primero, en los brazos de un traficante de joyas, segundo, en su matrimonio a Archibald Strokmeyer, y tercero, en una aventura con Daniel Sánchez. Sibila es completamente infeliz, y la única persona que verdaderamente la ama o en que le interesa es sí misma egocéntrica. Quiere que su esposo muera para que pueda vender la casa en Son Bauló, heredar el dinero de esposo y mudarse a Paris de nuevo.
2) Archibald Strokmeyer – Es el esposo de Sibila Strokmeyer que no duerme mucho porque la religión y el papel de Dios en la vida le obsesionan. Investiga y escribe de ellos constantemente de sol a sol. Archibald es el antítesis de Sibila como es totalmente contento con investigar las cuestionas religiosas y reflexionar sobre estas cuestionas mientras pesca. Piensa en los demás como trata de contentar a su esposa y les ofrece apoyo financiero a las familias de unas víctimas de una explosión. Entiende cómo se siente preocuparse por el dinero. Cuando era joven, había sido pobre, montando en bicicleta poco fiable por las montañas a la universidad y a su trabajo en el taller de encuadernador para poder pagar por la universidad. Aunque es feliz, sufre de una enfermedad urinaria que inspira una esperanza de su muerte en su esposa despreciable y desgraciada.
3) Asunción Molino – Es una huérfana con sólo una hermana con la que no se lleva bien. Por eso, se huye de la casa de ella en la Puerta de San Antonio y trabaja como maestra de niños de día y de analfabetos de noche. No encuentra éxito ni en su vida profesional ni en su vida personal. En el trabajo, no intenta enseñarles a los estudiantes en las maneras modernas de Delroy y Montessori sólo para estar criticada por una vieja maestra tradicional, lo cual, con el tiempo, le hace insensible y sin esperanza de mejorar la vida de ni sus niños ni sus adultos. Fuera de la sala de clase“[por] una gran parte de su vida, Asunción había buscado desesperadamente alguien a quien amar (187),” pero ella sólo encuentra el desengaño. Le obsesionan estos fracasos profesionales y personales. Por eso, a la edad de treinta y pico años, no cree que la educación sea capaz de mejorar la vida porque el destino domina el éxito.
4) Daniel Sánchez – Es un forastero “musculo [y] grande (21)” que “no ha traído a nadie de su familia ni habla nunca de su pueblo (19).” La gente le refiere usando el apodo el Monegro. El Monegro es estudiante analfabeto de Asunción Molino quien estudia para conseguir su carnet de chófer. Maneja el coche Strokmeyer al hospital cuando Archibald se enferma después de que empieza una aventura con Sibila Strokmeyer. Al Monegro le importa la riqueza de que Sibila se disfruta y sueña con ser amo de la casa Strokmeyer en caso de la muerte de Archibald. Le obsesiona la riqueza.
Los personajes secundarios
1) Raimunda – Es la criada de los Strokmeyers. Le dice a Sibila que algunas mujeres del pueblo “adaba[n] loca[s] por el Monegro (107),” el cual inspira la aventura entre Sibila y él. También describe las hogueras a Archibald.
2) Telmo Mandilego – Es dueño de la Residencia, “el único hotel decente de la playa (39)” que es la sede de los veraneantes y el hogar de Asunción Molino.
3) Juan Mostaxet – Es dueño del bar de Mostaxet. A él “le gusta inventarse historias (39)” como las de la fantasma vell marí con barba que se ríe de Mostaxet y de la fantasma del Inglés de la Torre sin manos que sólo parece a las mujeres. Es posible que el Inglés represente un viejo millonario que vivía con una ex bailarina que lo robó de su yate y sus objetos de valor antes de huir con su marinero. El Inglés ahogó mientras los estaba siguiendo y perdió las manos.
4) Rosso – Es gángster cubano que usa a Sibila para traficar las joyas y de que Archibald casi compra a Sibila.
5) el don Honorio –Es viejo profesor que Asunción conoció a través de su carrera como maestra antes de mudarse a San Bauló. Él le enviaba cartas “de pedagogía, de historia, de libros… (159)”a ella en San Bauló. Asunción las añora y las describe como “su motivo para vivir, una ilusión que no tenía futuro, pero que le bastaba para sustituir (159).” Abruptamente, la hija del don Honorio le prohíbe continuar de escribir cartas porque las habían sido cuestionables en la comunidad. Por eso, el don Honorio representa un fracaso para Asunción.
6) Pablo Fontanals – Es maestro y viejo amigo de Asunción que lleva un zapato ortopédico por problemas de un fémur atrofiado. Comparte un amor de leer, aprender, y discutir una variedad de problemas sociales con Asunción. Pablo y Asunción se escriben cartas hasta Pablo le da noticias a Asunción que se casará con otra mujer. Asunción no está enamorada de Pablo, sino la idea de casarse con alguien. Desafortunadamente, esa idea también fracasa para ella.
La estructura de la novela
La novela consta de 28 breves capítulos formales. Un narrador o una narradora de tercera persona omnisciente desarrolla la trama. Cada capítulo oscilaba entre las cuatro perspectivas de los personajes principales—las de Sibila, Archibald, Asunción y Daniel. El lenguaje del narrador o de la narradora varía según el personaje en que el capítulo centra. Por ejemplo, cuando el capítulo centra en Daniel, el vocabulario es más inherente de la clase obrero con unas expresiones coloquiales y unas palabrotas. Al empezar a leer los capítulos, el lector no sabe inmediatamente cuánto tiempo ha transcurrido desde el capítulo anterior. Esta incertidumbre del tiempo parece simbólica de la desilusión individual de que cada personaje sufre. Dentro de cada capítulo, un evento, una persona o un objeto provoca por lo menos una escena retrospectiva que sirve más a fondo en la desilusión de ambos el personaje y el lector. Aunque el libro se lleva a cabo durante tres estaciones, el invierno de 1963 y la primavera y el verano de 1964, el/la narrador(a) describe eventos que ocurren tras años en la brevedad de casi tres párrafos de dicha escena retrospectiva.
· Capítulo I (págs 9- 15) – los sueños de ser modelo de nuevo y la realidad de vivir fuera de la fama de Sibila durante una noche de invierno
· Capítulo II (págs 17-22) – las lecciones de aprender de leer de Daniel en la clase para adultos analfabetos de Asunción Molina la misma noche de invierno
· Capítulo III (págs 23–31) – las reflexiones de Archibald sobre la religión empezando esta misma noche de invierno y continuando en la amanecer
· Capítulo IV (págs 33-38) – las preparaciones de Daniel para el día laboral en la carretera también en la amanecer
· Capítulo V (págs39-44) – unas descripciones y unos diálogos de las historias de las fantasmas del pueblo, el vell marí y más de interés, el Inglés, lo cual sufrió la humillación de un robo y un adultero por su mujer en la Residencia al mediodía; los detalles prefiguran la infidelidad inminente de Sibila.
· Capítulo XI (págs 45-51) – un retrato más de Sibila soñando con sus viejas revistas de Vogue a las cinco de la noche del mismo día
· Capítulo XII (págs 53-57) – los eventos de esa misma noche pasan mientras todos duermen, Archibald se enferma y Sibila espera con entusiasmo su muerte
· Capítulo XIII (págs 59-63) – las búsquedas de Raimunda para un conductor al hospital para Archibald en la oscuridad de la misma noche; el conductor habrá el Monegro.
· Capítulo IX (págs 65-70) –una descripción de las noches humildes que Asunción pasa dos horas antes de acostarse en la Residencia; parece ser un poco más temprano durante la misma noche que Archibald se enferma.
· Capítulo X (págs 71-76) – el paso de Archibald, Sibila y el Monegro al hospital con un poco diálogo entre los tres y los pensamientos privados de Archibald y del Monegro.
· Capítulo XI (págs 77-84) – una descripción de Archibald en el hospital durmiendo en y despertándose de un estado de delirio por caso de su enfermedad con recuerdos de su juventud humilde tras siete días hasta su alta en la tarde del séptimo día
· Capítulo XII (págs 85-90) – unos detalles del orgullo que el Monegro se siente por su propia casa que queda en un lugar que era una musa artística para el Inglés y de su afinidad para los perros; parece ser durante la tarde en el día del alta de Archibald antes de una explosión en una excavación
· Capítulo XIII (págs 91-6) – las reacciones de los ciudadanos a las muertes de los forasteros en la explosión del siguiente día
· Capítulo XIV (págs 97-104) – las reacciones de Archibald y Sibila a las explosiones cuatro días después del accidente; Archibald les da dinero a las viudas; Sibila espera que hubiera sido Archibald que murió; parece ser un cambio de tiempo con la llegada de la lluvia
· Capítulo XV (págs 105 – 14) – un diálogo entre Sibila y Raimunda sobre la percepción del Monegro como deseable entre las mujeres de San Bauló ; Raimunda está regando el jardín; parece que la primavera haya llegada
· Capítulo XVI (págs 115-22) – un retrato de Asunción en la tarde de Viernes Santo como le espera a Pablo
· Capítulo XVII (págs 123-29) - los obstáculos que enfrentan a Daniel en conseguir el carnet dos meses después de la explosión en las excavacíones; hace referencia a los contrabandistas que pronostica una posible relación entre el Monegro y Rosso, el ex novio de Sibila, lo cual era traficante de joyas
· Capítulo XVIII (págs 131-37) - un regreso al retrato de Asunsción a través de algún diálogo con Pablo; parece que el diálogo se lleva a cabo en la primavera
· Capítulo XIX (págs 139-43) – las admiraciones de Sibila de sí misma durante la noche en su cuarto; la imagen del Monegro flota en su mente como sale de la casa
· Capítulo XX (págs 147-54) – el arrebol de la noche amorosa de Sibila en casa del Monegro el próximo día como ella intercambia unas cortesías falsas con Archibald durante el desayuno
· Capítulo XXI (págs 155-61) – la historia de otro fracaso de amor en la vida de Asunción durante el mismo día
· Capítulo XXII (págs 163 – 69) – el viaje de Archibald y Sibila a Palma durante el mes de junio
· Capítulo XXIII (págs 171-78) – los pensamientos de Archibald en cuanto a la religión, su incapacidad de complacer a Sibila y la soledad resultante que se siente mientras pesca en la bahía de las Algas, la cual es “[u]n lugar para gente desarraigada y solitaria. Un lugar para él, para Sibila y para todos aquellos otros seres errantes y frustrados: la maestra, el Monegro […] (178).”
· Capítulo XXIV (págs 179 – 84) – las memorias de Sibila de otra noche apasionada en los brazos del Monegro y de su relación especial con su padre antes de su muerte durante la misma mañana en que Archibald pesca
· Capítulo XXV (págs 185 – 92) – los reconocimientos de Asunción de sus fracasos profesionales y personales en la vida durante una noche en blanco
· Capítulo XXVI (págs 193 – 99) – el descubrimiento de Sibila y Archibald teniendo relaciones por el Monegro durante la oscuridad de la misma noche durante la cual Asunción no puede dormir
· Capítulo XXV (págs 201 –06) – el principio del fin de las relaciones entre el Monegro y Sibila el próximo día; Sibila no piensa más que en sí misma y en sus sueños de ser modelo de nuevo y no se da cuenta de la animosidad del Monegro
· Capítulo XXVI (págs 207 – 13) – el descubierto del adulterio de Sibila con el Monegro a través de una visita de la guardia civil cuatro días después del plan no logrado de Sibila a las once de la noche
El argumento de la novela
Concha Alós le presente al lector lo vacío de que sufren los seres humanos cuando algo intangible les obsesiona. Cuatro protagonistas—Sibila Strokmeyer, Archibald Strokmeyer, y Asunción Molino y Daniel (el Monegro) Sánchez —culpan a la omnipotencia del destino por la falta de éxito en sus distintos facetas. Ningún personaje considera por ningún momento que sus propias obsesiones dificultan la oportunidad de conseguir la felicidad.
Primero, el lector se entera de la obsesión de Sibila Strokmeyer: sí misma. Sibila es antiguo modelo parisino. Cree que era modelo muy famoso y fue envidiado de la casa de moda Xam. Desafortunadamente, en el pueblo de San Bauló donde vive, no es deseada como supuestamente había deseado en Paris. Ella se acostumbra de ser deseada a una edad temprana. Su padre le enseña que es preciosa, y tan preciosa que es mejor que su propia madre. Cuando su padre muere de modo inesperado por complicaciones de la anginas, lo vacío de ella empieza. Desde este momento, requiere “la admiración de un ser vivo sobre ella. [… ] Necesita[a] un hombre (140).”
Sibila intenta llenar lo vacío con tres hombres. El hombre actual de Sibila, su esposo Archibald Strokmeyer, no satisfecha su necesidad de la admiración en su casa lejos de Paris. Recuerda que en Paris, su ex-novio Rosso la había besada con fervor. Casi se olvida del hecho de que se hizo peligrar en los brazos de ese gángster cubano que traficaba las joyas. El fervor con que la había besada era fugaz. La había dejada solitaria. Era una mera cómplice cuya belleza facilita el tráfico de las joyas. Archibald la salvó por comprar la casa en San Bauló. “Ella lo besaba, lo abrazaba, riendo, llorando, agradecida, deslumbrada (26).” Ahora, ni la casa ni la vida segura son suficientes para ella. Cuando Archibald rechaza su pedido de vender la casa y trasladar de nuevo de Paris, tampoco es él suficiente para ella.
Archibald Strokmeyer no se da cuenta de que su matrimonio a Sibila es tensa, porque sus propias obsesiones lo aíslan de ella. Hace un año que Archibald duerme solo de su propia voluntad para que pueda “escribir hasta la madrugada, o leer, o pensar fumando de un lado para otro, en medio de las paredes (13.)” Cuando se cansa de estar en casa, se va a pescar para abrirse a nuevas ideas. Todas estas actividades centran en su obsesión con la religión y sus dudas en cuanta al papel de Dios en la vida.
Cuando él se enferma y la inspección de su orina por el médico le produce mucha vergüenza, sus dudas en cuanta a la religión aumenten. Recuerda que había sido pobre y se había esforzado mucho de joven para evitar la pobreza y llegar a ser adulto respetable que vive en paz. Sin embargo, a él, “Hay algo superior, inmutable, eterno y poderoso, cruel como una garra. Y aquello había decretado, sin duda, la hora del sufrimiento, de la sumisión (83).” Como cavila sobre estas dudas, él no es capaz de acostarse con Sibila. Sibila se esfuerce y espera su muerte para que pueda heredar el fruto de su labor y venderlo para llegar a ser modelo de nuevo con la admiración de nuevo hombre en Paris.
Sin embargo, el próximo nuevo hombre de Sibila no está en Paris, sino en el coche de Archibald actuando como su chófer al hospital. Daniel Sánchez, del apodo el Monegro, es forastero de una educación humilde. No asistió a la escuela porque tenía que ayudarle a acarrear a su padre. Aunque haya construido una casa en uno de los lugares más bonitos de San Bauló con su sueldo de forastero, le obsesiona la idea de obtener más, de ser rico. Se aprovecha de las clases para los adultos analfabetos de Asunción Molina, la maestra de San Bauló. En clase, aprende a leer con la meta de tomar el examen para conseguir el carnet de chofer. Cree que este carnet significa la riqueza.
Ni la admiración de un hombre, ni las dudas en cuanta a la religión, ni la riqueza le obsesiona a Asunción Molina. Para ella, el fracaso profesional y personal que es lo que le abruma. Al oír la historia del Monegro, ella piensa en los sacrificios que ella hace por los niños de sus clases y por darles clases gratis a los obreros. Hace diez años, “se pasaba las horas con los niños, la vida con ellos (190).” En estos momentos, había desarrollado unas lecturas innovadores con unos tiestos de flores, utilizando los métodos de Decroly y Montessori. A pesar de todos sus esfuerzos en la sala de clase, una maestra más tradicional critica los métodos de Asunción, explicando que ninguna lectura innovador les hace leer más temprano a los estudiantes. Parece que esta crítica le ha endurecido a ella. Diez años después de la crítica, a ella le molestan los niños. Los adultos le molestan también. En cuanta a los analfabetos como el Monegro, Asunción cree que siempre hay analfabetos que asisten a sus clases, y para ella, el resultado es siempre lo mismo: “Ya pueden echarlos al mar […] De todas formas; para qué han de seguir viviendo. No tienen salvación (22).” Los niños y los analfabetos son los únicos estudiantes sin esperanza desde su perspectiva. Como Sibila toma unas clases de cuadros de ella para evitar el aburrimiento, tampoco mejora la vida a través de las lecturas. Sibila ni siquiera la escucha. Por todas partes, la carrera de Asunción no la paga con ni el orgullo de estimularles a los estudiantes ni un sueldo que equivale su esfuerza.
En la habitación humilde en la Residencia de Mostaxet que la carrera le proporciona, la única cosa que sustenta a Asunción viene en forma de unas cartas y unas visitas poco frecuentes de su antiguo amigo Pablo Fontanals. Asunción no lo ama, pero “qui[ere] conseguir que Pablo se fij[a] en ella, que la consider[a] necesaria (189).” Desafortunadamente, esta relación también fracasa cuando Pablo manda noticias que va a casarse con otra mujer de su pueblo. La carta le hace recordar de otro fracaso doloroso de amor también relacionado con las cartas y las visitas pocos frecuentes. Éstas eran de un viejo profesor, don Honorio, que lo había conocido durante la carrera. Compartían una afinidad por aprender y leer hasta que la hija de don Honorio estimara inapropiada la amistad y prohibiera más comunicación entre los dos sin previo aviso.
El fracaso de Asunción desencadena una serie de más fracasos entre los personajes principales. Rehabilitado, Archibald se entierra más y más en su investigación de la religión, dejando muy solitaria a Sibila. Después de escuchar algún chismorreo de la percepción del Monegro como guapo y deseable entre las mujeres del pueblo, Sibila sale de su casa sin que lo vieran a la casa del Monegro donde los dos empiezan una aventura. En los brazos del Monegro, Sibila encuentra a hombre que la admira de nuevo. Lo que ella no entiende es que lo que él admira más es su dinero. Sibila le explica que ha robado veinte mil pesetas de su marido tras días y ofrece compartirlo con el Monegro para empezar la vida de nuevo en Paris. El Monegro guarda al dinero hasta que puedan huirse juntos. Pobre Archibald confunde el rejuvenecimiento de Sibila de la aventura a una satisfacción. Él parece darse cuenta de su belleza, propendo comprarle un caballo y llevándola de vacaciones a Palma. Con Archibald en Palma, Sibila le compra un reloj para el Monegro.
Lamentablemente, el reloj no compensa por la traición que se siente el Monegro al ver a Sibila y Archibald teniendo relaciones sexuales. Asqueado, el Monegro se huye con las veinte mil pesetas y el reloj. Usa algunas de las veinte mil pesetas para comprar una moto. Muy pronto, la policía lo coge conduciendo sin carnet. Después de estar detenido por dos días, el Monegro confesa que el dinero y el reloj son de Sibila, y la guardia civil le avisa a Archibald. Sibila simplemente responde, “Es verdad. Yo le di el dinero (212).”
Como las de Asunción, las obsesiones de Sibila, de Archibald y del Monegro se han desilusionado tanto que les falta la capacidad de vencerlas y encontrar la felicidad. La novela termina con Sibila y Archibald desayunando totalmente indiferentes y vacíos. El/la narrador(a) los compara a un fuego en una montaña cerca de su casa que ha durado por tres días sin poder estar apagado. Ambos el fuego y los personajes de la novela “[s]on como hogueras, hermosas, brillantes, y aparecen de noche en la cresta de las montañas, como unas manos rojas, asomándose, escondiéndose, movibles, temblando. Y una espesa humareda se eleva por encima (210).” Los personajes tienen oportunidades de vencer las obsesiones, como las hogueras pueden apagar a través del inicial esfuerzo de los seres humanos. Pero, los personajes y el fuego siguen siendo, necesitando “un remedio más enérgico (209).” Al fin de la novela, los personajes no han encontrado la felicidad, sino han sido “arrasa[do] y hund[ido] en la desesperanza, en la soledad (213)” como dicha hoguera.
El primer trozo
Un trozo de las páginas 157-58 del capítulo 21 es digno de un análisis. El lector que es maestro puede identificarse con los deprimentes sentimientos de Asunción Molino. Todos los maestros han sufrido de la falta de “ganas de hacerlo.” La diferencia es que los buenos maestros superan este tipo de sentimiento. Al contrario, Asunción permite que los deprimentes sentimientos predominan sobre la vida. La obsesionan. El trozo le muestra al lector que Sibila también permite que su obsesión la distrae de disfrutarse de una lección que hubiera podido traerla alguna felicidad. Finalmente, el trozo repite la idea de ciclos que los lectores de la clase de la literatura del siglo XX han visto en las otras obras que han leído.
1. Al lado de las cosas sombras se van ensanchando y, en el mar, el vaporcito que va a
2. Menorca se ve blanco sobre el azul, simple como la acuarela de un aficionado. Asunción se
3. siente vacía, triste. Ahora mismos se sentaría en una roca cualquiera para descansar.
4. Descansar, pensar, compadecerse, llorar. Pero recuerda que tiene marcado su horario y
5.debe seguirlo.Su camino, su deber.A las seis debe estar en la Torre para dar la case a Sibila.
6. Ella fijará en la maestra sus grandes ojos de pantera y se sumergirá dentro de sí misma, sin
7. escucharla. Pero eso no debe importarle, aunque le afecte en ocasiones. Lo principal es que
8.Asunción cobra unos crecidos honorarios por esta clase y debe cumplir aunque,como hoy,no
9. tenga ganas de hacerlo.
10. Su camino está trazado. Es un camino absurdo que da vueltas sobre sí mismo, como la
11.más boba de las circunferencias:trabajar para poder comer,defecar,dormir para recuperar
12. energías y poder volver al trabajo al día siguiente. Un ciclo absurdo. En el mundo animal,
13. las actinias y los otros seres humanos no tienen más aparatos vitales que un saco sin
14.músculos ni nervios provisto de boca y ano.Un ser humano puede llegar a ser también eso.
El segundo trozo
Un trozo del último capítulo en las páginas 209-10, es significante, porque explican la razón por titular la novela Las hogueras. El lector puede inferir a través de la descripción del incendio que los personajes de la novela son sinónimos de este incendio que quema destructivamente. Sus obsesiones están destruyendo la capacidad para encontrar la felicidad al igual que el incendio está destruyendo la tierra de las montañas. Además, el lector puede observar la distracción, la indiferencia y la desilusión que las obsesiones han proporcionado entre Sibila y Archibald a través de sus reacciones a la conversación.
1. —Dicen que en el pueblo, delante de Can Mostaxet, están cargando camiones con
2. hombres para que vayan a apagarlo y que algunos huyen y se esconden porque no quieren ir.
3. Sibila tiene una pierna sobre la otra. Extiende, calmosa, mantequilla sobre una tostada,
4. lentamente, procurando que la capa sea uniforme, perfecta. Silenciosa, sin intervenir en
5. aquella conversación sobre incendios que sostienen Raimunda y su marido.
6. —Está bien que ayuden los hombres del pueblo si es necesario, puesto que la montaña
7. que arde está cerca de aquí, pero ¿por qué no traen bomberos o soldados? A un fuego que
8. hace tres días que dura, se le podía poner un remedio más enérgico.
9. Archibald, mientras habla, se quita las gafas, se saca del bolsillo una pequeña gamuza y
10. se pone a limpiarlas.
11. —Los bomberos llegaron ayer tarde. Son los de Palma. Creo que en total son unos
12. veinte. Ya ve usted. Veinte bomberos para un incendio así.
13. Son como hogueras, hermosas, brillantes, y aparecen de noche en la cresta de las
14. montañas, como unas manos rojas, asomándose, escondiéndose, movibles, temblando. Y
15. una espesa humareda se eleva por encima.
16. Los incendios. Ha habido muchos este verano. No ha llovido desde mayo. La tierra, el
17. sol.Casi siempre basta la chispa de un cigarrillo que se escapa por la ventanilla de un coche
18. cualquiera para pegar fuego a una montaña.
19. —Ayer me dijeron en el bar de Mostaxet que también hay soldados.Echan para abajo los
20. pinos de alrededor, quieren aislar el fuego, dicen. Pero el viento…
21. Después de limpiar las gafas, Archibald las mira al trasluz para ver si el cristal ha
22. quedado empañado con alguna sombra.
23. Sibila deshace sobre su falda una hoja de peral, la desmenuza a pequeños trozos,
24. húmedos de savia. La rompe más. En fragmentos cada vez más pequeños.
El comentario final
Al leer Las hogueras, es difícil alentar los personajes, porque no piensan más que en sus obsesiones. El único personaje que merece un poco de apoyo es Archibald. Archibald es básicamente feliz, y logra separarse de su obsesión con la religión y el papel de Dios para pensar un poco en otras. Él les da algún apoyo financiero a las familias de unas víctimas de una explosión. Aunque no esté dispuesto a conceder el sueño de Sibila de trasladar de nuevo a Paris, él intenta hacerla feliz. Le recuerda a Sibila que había comprado la casa en San Bauló porque es lo que quería a ella. Cuando la casa llega a ser insuficiente para ella, le ofrece pagar por unas clases con Asunción, contempla comprarle un caballo, la lleva de vacaciones y admira su belleza. Parece que él la ame. Desafortunadamente, Achibald no la quiere suficientemente para no tener su propio cuarto en el que puede pasar toda la noche obsesionando con la religión. Al fin y al cabo, es casi tan egoísta como los demás personajes.
Es evidente que la novela refleja la infelicidad y la desilusión de los tempranos años 60 del siglo XX. En muchas partes del mundo, la gente todavía sufre de los efectos del aislamiento a través de la segunda guerra mundial y la guerra fría y espera un cambio. Entre las páginas de Las hogueras, Concha Alós cifra el juicio de Jack Ruby, el que mató a Lee Harvey Oswald, el asesinato del presidente estadunidense John F. Kennedy. Alós también menciona la destrucción de la tierra por la guerra civil española. El lector puede deducir una alusión a la destrucción de Franco, el que todavía tiene poder en la España de 1963 y1964.
Aunque Las hogueras haya ganado el Premio Planeta de 1964, pare esta lectora, no es tan poderosa como algunas de las otras novelas que los lectores de la literatura del siglo XX han leído. No puede esperar el triunfo de los personajes de Las hogueras como puede hacer con Andrea en Nada, Beatriz en Los cuerpos celestres, Carlos en La gangrena, Daniel y Mónica en Los hijos muertos, Irene en Diario de una maestra, Mariflor en La esfinge maragata, Natalia en Entre visillos, etc. Los personajes de Las hogueras son más como Román en Nada, la mayoría de los personajes en Azul, Serena y Paco en La gangrena, etc. —son corruptos. Llegan a su estado de infelicidad por su propia voluntad.
Perdóname. He esforzado arreglar los números de los reglones de los trozos. Desafortunadamente, el blog tiene su propia voluntad. ;)
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